Peritajes: cuando la prueba no apoya la teoría del caso de quien lo contrató

La solicitud por el abogado de parte de una prueba pericial, corre desde el inicio con una carga, un supuesto tácito: esa prueba apoyará o al menos inclinará la balanza hacia la demostración de su teoría del caso. Pero, qué sucede cuando los resultados contradicen o no refrendan dicha postura?

Nuestra disciplina es enfática y muy precisa al respecto: no existe compromiso alguno acerca de cuáles pueden llegar a ser los resultados de dicha evaluación encomendada, siendo los principios que deben regir el quehacer pericial la imparcialidad, rigurosidad, replicabilidad de los resultados y el control de sesgos, propios de la disciplina científica que ejercemos.

Esa es la declaración de principios y el desafío que tenemos en cada oportunidad: apegarnos al método, dominar las tecnologías de la evaluación pericial, mantenernos actualizados y ser exhaustivos a la hora de realizar nuestra labor.

Luego la parte difícil: nuestra humanidad puesta en juego nos entrega un sinnúmero de “resonancias”- emociones y percepciones  que el profesional evoca y/o amplifica de su propia historia en el encuentro con las construcciones del mundo de los evaluados – peligrosas si no te preguntas por ella o las haces conscientes.

Si en el proceso de evaluación nos encontramos con un panorama distinto o derechamente contrapuesto con las expectativas de nuestro cliente, pueden surgir “resonancias” de estar “mordiendo la mano”, de que quedamos en deuda, hicimos desperdiciar su dinero y esfuerzo a nuestro cliente y que si no servimos para demostrar su hipótesis quizás no haya una segunda oportunidad con ese cliente de demostrar nuestra valía profesional. Resonancias de una madre que sufre y teme perder a sus hijos o de un padre que desea desesperadamente verlos.

Estos sentimientos pueden movilizarte, poner inquieto(a), complicarte, incluso en la audiencia donde declaras -en algunos casos- contraviniendo a la parte que te puso ahí, que está frente a ti y te observa, más o menos controlado(a) en su frustración (si es que llega a presentar el peritaje).

Es duro encontrarse en dicha posición, siempre esperamos el ideal, poder concluir en blanco o negro, bueno o malo, sano o enfermo y a favor de quien paga mis honorarios. Pero la realidad siempre tiene matices; existen subjetividades en juego, percepciones y perspectivas que pueden poner el acento en un punto menor o mayormente distante de cada postura en conflicto.

Y frente a ello no queda más que enfrentarse a dicha tarea con profesionalismo y valentía, apretar fuerte y esperar que el abogado que nos contrató sea igualmente valiente y responsable, crítico y honorable.

Los psicosocial excede con largura lo jurídico y como profesionales de lo social y de la salud mental (psicólogos, asistentes sociales) nos orienta el poder ejercer una práctica honesta,  poder acercar y entender las razones y motivaciones del otro; no olvidarnos que estamos evaluando personas y que si le quitamos el componente humano, sería solo  probabilística y contabilidad, dominio de otras disciplinas.

Nos orienta finalmente y hablo por nuestro equipo CESP, un genuino anhelo de ser parte de un aparato que busca impartir justicia para todos, que se honra con su quehacer.

En este espacio profesional, las resonancias son una herramienta más de trabajo (si son conscientes) que nos exigen lograr nuevos aprendizajes cognitivos y emocionales, manejarnos en una creciente complejidad de pensamiento,  realizar un meta-análisis de lo realizado, con elementos de control para gestionar nuestra propia humanidad (debilidades, prejuicios y preconceptos).

Esta experiencia profesional monitorizada y reflexiva nos permitirá ser más sensibles y precisos respecto de la  riqueza del mundo psíquico y psicosocial de las personas que evaluamos, así como podría ayudarnos a ampliar nuestros propios puntos de vista como contraparte.

Esperamos estar a la altura.

Por: Ps. Lucía Torres Baeza

Una respuesta a “Peritajes: cuando la prueba no apoya la teoría del caso de quien lo contrató”

  1. Excelente columna. Me consta vuestro compromiso y profesionalismo.
    Un peritaje que no arroja los resultados que uno como abogado espera, sirven para explicarle al cliente, ajustar expectativas o analizar otra forma de salir del conflicto.
    Saludos y mucho éxito.

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