Violencia y Femicidio… algunos datos

Hasta ahora se pensaba que los femicidios eran el resultado de una “escalada de violencia”, pero la realidad ha demostrado que no es así. Son muchos los casos de asesinato en los que no se da el maltrato crónico.

Por ello la evaluación del riesgo es fundamental, proceso profesionalizado que permite ponderar factores como:

1. La gravedad del último episodio de violencia sufrido por la víctima

2. El incumplimiento o quebrantamiento de disposiciones judiciales

3. Las características del agresor

5. Vulnerabilidad de la víctima

6. Circunstancias agravantes.

Existen instrumentos para realizar la valoración de estos aspectos y el profesional debe considerar la interacción entre los factores descritos en cada caso particular.

A modo de ejemplo, en un caso donde el hombre ha amenazado de muerte a la mujer previamente, indicadores como la separación o el abandono del hogar en los 6 primeros meses, pasa de un peso específico de 10% a un 80%.

Esta no es una ciencia exacta, y situaciones similares no llevan a todo el mundo a matar, pero no se puede cesar en los intentos por prevenir estos hechos.

En nuestro país, la instancia judicial es hasta el momento el principal espacio para desarrollar la gestión del riesgo, si bien en países como España existe una primera línea con herramientas metodológicas y capacitación a las policías, para realizar esta primera valoración del riesgo de violencia y muerte violenta.