ALIENACIÓN PARENTAL qué es y qué no es

La Alienación Parental es un PROCESO  y no un síndrome, en el cual se van sumando acciones que desvirtúan los vínculos entre padres e hijos, en el que la persona en ejercicio de la alienación va cambiando su forma de proceder y de relacionarse con los otros, fijando el motivo de su vida en un objetivo bien individualizado: retirar de su vida diaria y la de sus hijos, al sujeto identificado como su opositor, transformándose en una obsesión que es alimentada por terceros cercanos que no logran evaluar lo que está sucediendo en la relación de esa familia donde los padres se han separado.

El concepto acuñado inicialmente por el Dr. Richard Gardner (1985) ha generado gran controversia en la Comunidad Científica Internacional, siendo rechazado por Organizaciones como la APA y la AMA fundamentando la importancia de no considerarlo como un instrumento diagnóstico, al originarse y aplicarse en el contexto jurídico de manera masiva y sin argumentos científicos válidos que lo hubieren podido declarar como una prueba admisible en la justicia, dado que su uso legal se presenta sobre la marcha de las primeras investigaciones desarrolladas por Richard Gardner en su observación de familias en litigio por divorcios conflictivos.

Gardner definió este síndrome para referirse a un “trastorno que surge principalmente en el contexto de las disputas por la guarda y custodia de los niños. Su primera manifestación es una campaña de difamación en contra uno de los padres por parte del hijo, campaña que no tiene justificación. El trastorno resulta de la combinación sistemática del adoctrinamiento por parte del padre alienador y de la propia contribución del hijo a la denigración del padre alienado” (Gardner, R. 1985 en Bolaños, I. 2002 pp 28).

Tan solo después de una década comienzan a ser oídas las opiniones disidentes que expresan su cuestionamiento frente a la admisibilidad y validez de este síndrome, no sin antes haber sido considerado en la dictación de sentencias en cientos de casos, generando terapias aitrogénicas, de separación de niños de sus madres, prohibiciones del contacto con la progenitora “alienadora”, utilizando terapias en base a amenazas en busca de “desprogramar” a los niños objeto de alienación.

A pesar de las críticas sobre este síndrome por no presentar un contraste empírico, muchos otros autores han seguido sus propias investigaciones, acotando el concepto, intentando mejorar la consistencia interna y la validez del constructo, destacando entre ellos la propuesta de Bernet, W. realizada en el año 2008, de incluir la Alienación Parental como un trastorno relacional dentro de la categoría de los problemas de relaciones paterno-filiales, propuestos por las taxonomías psiquiátricas, DSM e ICD.

La alienación parental de esta forma puede ser conceptualizada como “un problema relacional complejo en el que dos padres tienen  una relación altamente conflictiva, el niño mantiene una relación patológicamente enredada con el progenitor preferido y tiene un miedo infundado o indiferencia hacia el padre alienado. Por otra parte, las tres partes contribuyen de alguna manera con el resultado final de la falsa creencia del niño” (Bernet, W. 2010, pp 84).

Es necesario señalar que no todo rechazo filial constituye Alienación Parental. Existen muchos tipos de rechazos y variadas motivaciones para ello. Se realiza de manera especial la distinción de aquel rechazo fundado en las conductas abusivas, negligentes o maltratantes del progenitor alienado, lo que constituye un criterio de exclusión para la consideración de Alienación Parental.  Es especialmente importante relevar esta situación, teniendo en cuenta que la nomenclatura SAP ha sufrido un abuso en su uso, asociándose frecuentemente a intereses particulares, partidistas y sexistas, siendo utilizado como bandera de lucha – a favor o en contra de ciertos grupos u organizaciones.

Frente a lo anteriormente expuesto, es dable suponer que la Alienación Parental es una alteración de tipo relacional de relevancia clínica, que constituye una conflictiva real, en la que niños y adultos sufren, que pueden y deben recibir ayuda, aunque no constituya un estado de enfermedad mental según los sistemas clasificatorios de los trastornos mentales.

Pese a esto, debe ser considerado para su incorporación al contexto de la psicología jurídica, ya que describe un fenómeno que está presente en las familias que vivencian litigios relacionados con la separación conyugal, el cuidado de los hijos y el régimen comunicacional con ellos, temáticas abordadas por las instancias judiciales, siendo fundamental el asesoramiento técnico, por parte de los psicólogos forenses en el abordaje psico-jurídico de dicho fenómeno.

 

Una respuesta a “ALIENACIÓN PARENTAL qué es y qué no es”

  1. Excelente, es un síndrome que ocurre hace años y efectivamente no se ha tratado como tal, si bien no es una enfermedad mental propiamente tal, creo existe un desequilibrio producto de expectativas versus realidad, vivida por los padres, que no logran desligar de esa situación ocurrida a los hijos. Tema muy interesante, que sin duda, debe alegarse en tribunales, hasta que se logre comprender la diferencia del derecho de familia con otras áreas. Una mala decisión afecta la vida emocional de las personas, muchas veces difícil de reparar.

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