Jornada de Trabajo colaborativo CESP-Giunti Psycometrics – ACJ – Felipe Pulgar, Juez de Familia

Productiva jornada del equipo de Centro de Estudios y Servicios Periciales (CESP), en conjunto con el juez de Familia de Viña de Mar Felipe Pulgar, María José Jimenez presidenta de Giunti Psicometrics Chile y Verónica Santibañez, representante de la ACJ.

En esta oportunidad, nuestro centro gesta un espacio de diálogo y discusión que sienta las bases para construir una metodología que responda a las necesidades que presentan en la actualidad los tribunales de familia a la hora de despejar y acotar la necesidad de judicializar causas en las que niños, niñas y adolescentes se vean involucrados.

CESP en alianza con GIUNTI PSYCOMETRICS: Construyendo un instrumento forense de evaluación del ejercicio de la parentalidad

La psicologización de la función parental ha invadido el ámbito forense y judicial de términos y conceptos sobre mentalización, apego, reflexividad entre otros, que no necesariamente pueden aportar en una causa para esclarecer las competencias críticas que un padre, madre o cuidador deben desplegar, para garantizar el cuidado y la protección de un niño.

Estos elementos teóricos ayudan a la comprensión global de rol parental y permiten distinguir entre la parentalidad ejercida por una u otra persona. Sin embargo, si no se abordan claramente y se sitúan de acuerdo a la relevancia que tienen en el ejercicio parental, pueden inducir a errores por ejemplo respecto del diagnóstico de vulneraciones de derecho a las que eventualmente podrían verse aparejadas medidas de protección desproporcionadas e incluso invasivas que pueden generar otros daños de similar o peor magnitud. 

De esta forma resulta perentorio definir competencias parentales críticas para el ámbito judicial y no para la intervención clínica, que ayuden al aparato judicial a resolver y discriminar apropiadamente las situaciones en las cuales se debe actuar de forma prioritaria. 

CESP en alianza con Giunti psycometrics (www.giuntipsy.com) se encuentra trabajando en la revisión de la metodología de evaluación de parentalidad en Chile y esperamos contar con novedades a la brevedad.

CESP estuvo en Viña FM

Giancarlo Barbagelata – Marketing en Fácil, en Radio VIÑAFM

Publicado por Radio VIÑAFM en Lunes, 29 de julio de 2019

El día Lunes 29 de julio 2019 parte del Directorio de CESP estuvo conversando en Radio Viña FM con Giancarlo Barbagelata acerca de nuestro Centro, los servicios que ofrecemos y las implicancias de las evaluaciones en Tribunales. Revisa aquí la entrevista completa por streaming.

PERITAJES PARA TRIBUNALES DE FAMILIA: EL PARIENTE POBRE Y DESPRECIADO DE LA PSICOLOGÍA FORENSE



La evaluación psicológico forense que se realiza para el tribunal de familia se hace con poco cariño. Con poco cariño y con poca conciencia de lo que está en  juego en este espacio y de las eventuales consecuencias de las medidas que se dicten para los niños involucrados y sus familias.

Al igual que un pariente pobre y subestimado, al que se le ayuda con lo que sobra, las evaluaciones periciales carecen muchas veces de rigurosidad, de técnica y de diseño, mendigando metodología y batería de pruebas a otras ramas, (psicología clínica, psicología forense en lo penal) y quedando al arbitrio del talento (juicio y ética) del evaluador que asuma la tarea.

El grueso de la prueba es encomendado a la red pública, sistema colapsado, estructurado con aún menos cariño y competencia por el Servicio Nacional de Menores, cuyos profesionales son seleccionados por su disponibilidad (para trabajar por pocas lucas y responder a una sobrecarga laboral extrema sin quejarse) y no por su idoneidad profesional. Convengamos que recién egresados o cesantes, todos sentimos una enorme vocación y talento por no dejarnos morir de hambre así es que aprenderemos en el camino lo que haya que aprender para conseguir un puesto laboral en la profesión que estudiamos. Esto no es nuevo, pero el SENAME es un ave Fénix, incombustible frente a los reportajes televisivos sesgados y superficiales sobre la realidad de los centros de diagnóstico, donde el hilo se corta por lo más delgado.

El mundo académico y de la investigación avoca sus esfuerzos a la producción de conocimiento y creación de herramientas para la intervención, tarea titánica, pero mira con desdén el área de evaluación, por lo cual vivimos adaptando y acomodando metodología cuyo objetivo es otro. Arrecian las críticas frente y todo es juicio ligero en este tema con escaso aporte para mejorar las condiciones de esta labor que podría hacer la diferencia si el sistema de justicia funcionara más desde el conocimiento y la evidencia que desde el sentido común.

Llamativo es que las causas proteccionales a diferencia de cualquier otra se pueden resolver sin abogado; sin juez incluso, cuando el Consejero Técnico se arroga atribuciones y sale a buscar el arreglo fuera de la sala del tribunal. Más allá de las fundadas razones de eficiencia y la garantía de que ambas partes se encuentren en igualdad de condiciones, es inimaginable pensar en esta figura en otro ámbito de la justicia.

Por otro lado, el estándar probatorio es bajo, ocasionalmente irrelevante, bastando que cualquiera eche a correr un rumor o una sospecha para separar familias, internar niños en el sistema proteccional, suspender el contacto de niños con su padre/madre, etc., amparados en la máxima de: “frente a la duda, protege”.  Es cierto que muchos fenómenos de maltrato son virtualmente imposibles de probar no obstante, la duda debiera estar fundada en hechos más menos objetivables.

No sabemos si esta es una opinión generalizada pero no han sido pocas las veces que hemos escuchado referencias de abogados que miran con desdén dedicarse a justicia de familia, porque no saca a relucir todos sus dotes de litigante o bien porque las materias son consideradas irrelevantes.

En todos los casos, nos parece que es una realidad muy en la línea del interés social y las políticas sobre infancia de nuestro país, que se quedan en la declaración de buenas intenciones hacia niños y niñas. de que hacen cosas, se hacen cosas por los niños y niñas en este país, ahora la calidad, pertinencia y efectividad de ello, ese es otro cuento.

Ps. Lucía Torres

Ps. Verónica Quinteros