La evaluación pericial forense es un tipo de evaluación compleja que permite dar cuenta de la situación personal, familiar, socio económica, habitacional y del contexto comunitario de una persona y su grupo familiar, con el propósito de responder a preguntas establecidas en un proceso judicial, con miras a apoyar el proceso de establecimiento de la verdad jurídica por parte del juzgador.

Constituye una operación valorativa, sustentada en consideraciones técnicas de la disciplina de trabajo social, y permite al perito arribar a una opinión profesional en torno a la realidad investigada.

Al tratarse de una investigación pericial, puede usar una metodología cualitativa que permita comprender y contextualizar las situaciones-problemas que experimentan las personas-clientes, con determinadas técnicas en la recolección de la información, y complementarlo a su vez, con una metodología cuantitativa, que permita medir algunas variables para afianzar y confirmar la interpretaciones cualitativas, desarrollando un proceso dual de investigación que facilite la triangulación y otorgue consistencia a las conclusiones.

La pericial social puede ser de gran utilidad en causas de familia (divorcios, alimentos, cuidado personal, régimen de relación directa y regular), así como en el ámbito penal (presentenciales, revisión de medidas) y civil.