Es un estudio exhaustivo practicado por un profesional, sobre un informe pericial realizado por otro profesional (de la misma ciencia o disciplina) cuyo objetivo es determinar si el peritaje ha sido realizado con el rigor técnico o metodológico que su ciencia le exige para constituirse como medio de prueba válido en el contexto judicial. Es decir, explora si los análisis contenidos en el informe dan como resultado las conclusiones allí expuestas.

El metaperitaje busca responder a las siguientes cuestiones específicas sobre el informe emitido:

  • Dicho informe pericial, ¿es metodológicamente correcto?
  • Los instrumentos de evaluación empleados, ¿son los adecuados para el objeto del informe?
  • ¿Es el informe riguroso en sus conclusiones o consideraciones?
  • ¿Aparece en dicho informe referencias a juicios diagnósticos o estados psicológicos, de personas no evaluadas?

Al no disponer de acceso directo a los datos ni a los sujetos de la exploración, se realiza un análisis teórico-técnico del informe y de aquellos aspectos que se hallan soportados por el estado actual de la ciencia a la que refiere (psicología, psiquiatría, etc.). No es una valoración de las personas mencionadas en el informe, ni del profesional que lo ha realizado.