El objeto del informe pericial psicológico  es el análisis del comportamiento humano en el ámbito de la Ley y del Derecho. Según se señala en las leyes de enjuiciamiento Civil y Criminal, el Juez puede pedir auxilio a un perito psicólogo para conocer mejor la naturaleza de unos hechos o de una persona. De esta forma, el perito psicólogo mediante el informe pericial “asesora” al juez en lo que corresponde a su expertiz disciplinar. Este asesoramiento permite determinar el estado en el que se encuentra la salud mental de una persona, evaluar si tiene secuelas psicológicas de algún suceso traumático, dictaminar si es apta para ejercer el cuidado de niños/as o personas discapacitadas, así como valorar si es responsable penalmente en función de un posible trastorno mental.

 

Usos del informe pericial psicológico

Los usos más habituales de un informe pericial psicológico son aquellos utilizados en los juicios relacionados con cuidado de niños o niñas, a fin de conocer las condiciones de salud mental del potencial cuidador, valorar eventuales afecciones psíquicas en niños/as o adultos que pueden derivarse de malos tratos, experiencias de violencia intrafamiliar, acoso laboral o victimización  producto de un delito, entre otros; y por contrapartida la eventual simulación de síntomas con fines gananciales.
Asimismo, un especial interés puede suscitar para los magistrados, la valoración del riesgo de conductas violentas, en la toma de decisiones.

En resumen, todo aquello que ayude al juez a determinar si una persona es responsable de los actos que se juzgan o si precisamente carece de las facultades para asumir plenamente determinadas responsabilidades de la vida diaria y las eventuales consecuencias de las actuaciones de terceros en salud mental de la persona evaluada.